Cristina López, marcha atrás

La política o de catapulta a ser hombre o mujer laureado o te corrompe y lleva al bajo, oscuro y «apestoso» mundo del nepotismo o la corrupción.

Le ha pasado a muchos y la historia se sigue repitiendo hasta en personajes humildes. Cristina López tocó el cielo como atleta después de colgarse medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Rio 2007.

La marchista pintó de orgullo la bandera azul y blanco de El Salvador, pero despué hizo un lado el color blanco y se decantó solo por el azul.

La andarina fue reclutada y seducida por el PCN y la gloria que tenía como atleta le pernitió hacerse de un curul en la Asamblea Legislativa y su historia se torció.

Se gastó su ahorro crediticio en un solo periodo y luego cuando pasó su tarjeta para rengancharse ya no tuvo saldo suficiente.

La ex diputada no obstante siguió ligada al Partido de Concertación Nacional como colaboradora administrativa y hoy que se destapó el nepotismo en el «Palacio Legislativo» resultó que ocupaba «plaza fantasma». La ex atleta llevaba meses viviendo en los Estados Unidos y cobraba $2,000 dólares como empleada legislativa.

El caso de Cristina no solo refleja la corrupción galopante sino también la delgada línea que existe entre la gloria y el infierno. O pasar de héroe a villano.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *