Por esta razón asustan cerca de un Amate, el llamado “árbol del Diablo”

¿Ya te han asustado bajo los Amates?

July 26, 2017 en Nacionales

Este árbol es una fuente de historias, leyendas y mitos. 

El palo de Amate tiene innumerables historias en El Salvador, relacionadas con encantamientos diabólicos.

En los pueblos es visto con mucho respeto. El árbol es toda una obra de arte, pero también es un símbolo de temor. Su estructura es extraña y llena de tantos misterios.

Muchas personas aún evitan pasar bajo estos árboles por temor o por respeto. Mucha gente cree que estos árboles son lugares encantados o puertas infernales.


Muchos abuelos y ancianos de cantones del país afirman que no se puede dormir en las noches bajo los Amates, porque arrojan huesos. Otros dicen que aparece una flor blanca a las 12 de la medianoche que sólo puede ser vista por sordos y niños tiernos. 

Otras historias dicen que en horas de la madrugada el mismísimo Diablo suele aparecerse del interior de los árboles, quien está dispuesto a ofrecer “deseos” a los hombres y mujeres más ambiciosos.

Y es por esta razón que en muchos pueblos es sabido que estos lugares son utilizados para hacer brujerías y hechizos.


Y es que cuando las ramas de los árboles de Amate se mueven de un lado a otro, sin que el viento azote el lugar, es porque la Siguanaba se está meciendo. Además, el Cipitío siempre descansa bajo la sombra de uno de estos árboles en horas del día, o al menos eso dicen las versiones populares.

Estas historias aún son creídas por nuestros abuelos, quienes las han divulgado a través del tiempo. Cierto o no, los Amates son objeto de sustos en todo en muchas zonas de El Salvador.

El nombre proviene de la palabra: nahuatl amacuahuitl,  formada por amatl: papel y cuahuitl: árbol, el Amate ha existido como parte de una vegetación exuberante desde tiempos prehispánicos y era aprovechado por los pueblos mesoamericanos para fabricar papel de su corteza, donde se pintaban los códices.



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